martes, febrero 7

EEUU e Israel piden a otros países que actúen contra Irán por prueba de misil

Irán no obstante, subrayó que Israel es la mayor amenaza para la región


Estados Unidos e Israel criticaron hoy la reciente prueba de un misil de medio alcance efectuada por Irán, y pidieron a la comunidad internacional que responda a este "comportamiento provocativo", el cual Irán negó tajantemente en una sesión de la Conferencia de Desarme que se celebra en Ginebra.




El Gobierno del presidente de EEUU, Donald Trump, ha impuesto ya sanciones económicas a "múltiples individuos y entidades" de Irán en respuesta a su lanzamiento del pasado 29 de enero, contraviniendo la resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU que prohíbe a ese país realizar pruebas de misiles con capacidad nuclear.

Durante la Conferencia de Desarme, EEUU reiteró que el lanzamiento era "altamente provocativo", socava la seguridad regional y amenaza a varios países, entre ellos aliados cercanos de Washington, según fuentes de la ONU.

Estados Unidos recordó en su intervención que todos los países tienen la obligación bajo la resolución de no suministrar a Irán ciertas tecnologías, y recalcó que la comunidad internacional debe pedir a la República Islámica responsabilidad por esa acción, que debe "cesar".

Israel condenó igualmente el reciente lanzamiento, que representa una "prueba clara de la intención del régimen iraní de aumentar sus capacidades balísticas", dijo.

De acuerdo con las fuentes, Israel abogó por que Irán pague "un elevado precio por su comportamiento provocativo".

Las autoridades israelíes consideran que las pruebas de misiles de Teherán presentan una "amenaza inmediata" al Estado de Israel y a Oriente Medio en su conjunto.

Además, agregaron, el entrenamiento por parte de Irán de grupos terroristas preocupa a todos.

Irán no obstante, subrayó que Israel es la mayor amenaza para la región y su capacidad en cuanto a armas de destrucción masiva estaba fuera de cualquier control y obligación internacional.

Teherán aseguró a las delegaciones presentes en la Conferencia de Desarme que estaba comprometido con sus obligaciones, dado que ha implementado las provisiones del acuerdo nuclear internacional "de buena fe", según las fuentes.

Recalcó asimismo que no busca hacerse con armas nucleares y que no considera que estas le daría seguridad, al tiempo que indicó que no pretende provocar a nadie en la región o violar la seguridad de ningún país en la zona.

Subrayó que la reciente prueba fue efectuada con "propósitos de defensa y disuasión" y que no tiene misiles para lanzar armas nucleares dado que el país no quiere hacerse con ellas, de acuerdo con la ONU.

Por ello el ejercicio no contraviene la resolución 2231, señaló, y aseguró a EEUU y a los países de la región que no busca provocarles.

En la Conferencia de Desarme la Presidencia rumana presentó además un borrador para la creación de un grupo de trabajo sobre "el camino a seguir", mientras que Malasia pidió construir sobre propuestas ya existentes para no efectuar discusiones repetitivas.

En opinión de ese país, la Conferencia se ha metido en un "vacío" al ignorar las opiniones de una gran mayoría de países que desean que el foro progrese en la agenda global de desarme, por lo que la comunidad internacional ha tenido que hacer sus esfuerzos en otras instancias o conferencias internacionales.

Malasia ve progresos posibles en las garantías negativas de seguridad, por las que un país con armas nucleares se compromete a no utilizarlas salvo en represalia por otro ataque atómico contra esa nación y en materiales fisibles.