Millones de iraníes cantan: "Muerte a EEUU y a Israel"

El 'Día de Quds' fue proclamado por el ayatolá Jomeini para apoyar la causa palestina


"Animal salvaje con hambre de sangre, vanidoso y arrogante". O, directamente, "¡Estado sionista, enfermo y asesino!". La céntrica avenida Enghelab de la capital iraní se convirtió en la mañana de hoy en un río de odio hacia el Estado de Israel. 

Miles de personas, familias enteras, marcharon pacíficamente desde la plaza Azadi -libertad en persa- gritando consignas de desprecio y aversión hacia el "gobierno sionista" de Israel, acusándolo de criminal bajo el amparo de Estados Unidos.

Cada viernes último del mes de Ramadán, Irán celebra el día de Al-Quds, fecha proclamada por el ayatolá Ruhollah Jomeini en 1979 para expresar el apoyo del pueblo musulmán a la causa palestina. La jornada de hoy no fue una excepción, y mientras en Viena altos funcionarios persas seguían negociando, desafiantes, los términos de un acuerdo que no socave la dignidad del pueblo iraní, millones de ciudadanos clamaban "¡Abajo América!, ¡Abajo Israel!" en las principales ciudades del país.

Con la mirada fija en las páginas del Corán, Zahra reza a Dios "para que Israel deje de asesinar a gente inocente". Se ha retirado de la marcha para hablar con tranquilidad. Carga contra el Gobierno de EEUU por apoyar a Tel Aviv en sus "atrocidades", pero reconoce que "necesitamos mejorar las relaciones con Occidente, y eso incluye a América". Espera que el acuerdo nuclear "llegue pronto, siempre y cuando no tengamos que someternos al dictado del G5+1".

La procesión anti-Israel recorre, hacia el final, las inmediaciones de la Universidad de Teherán, lo que permite a la multitud escuchar el discurso que el presidente del Parlamento, Ali Larijani, está ofreciendo a los fieles que han acudido al campus para asistir a la Oración del Viernes. "Israel fue creado para debilitar a los musulmanes. Durante todos estos años, pese a estar bajo el peso de las sanciones, Irán ha desarrollado tecnología nuclear punta y si este acuerdo falla, será un error estratégico que perjudicará a Occidente", sentencia ante una audiencia embravecida, que vuelve a gritar al unísono "¡Muerte a América!".

Frente a la puerta del edificio universitario, Mohamad Meshkat, profesor de Ingeniería Electrónica, defiende que la tecnología nuclear es un "ámbito de conocimiento nativo, propio de Irán". Es una "cuestión de orgullo y honor nacional", puntualiza. "No es algo que el G5+1 pueda quitarnos y devolvernos cuando lo considere. No somos Gadafi. Somos un pueblo adulto que sabe lo que tiene que hacer y nadie de fuera debería decirnos que no fabriquemos la bomba. Estas negociaciones se producen porque Irán es un país independiente que no sucumbe al dictado de Occidente. Si fuéramos Arabia Saudí, hace tiempo que este proceso habría terminado", concluye.

La entrada a la Universidad está colapsada. La fila para mujeres es un reguero negro silencioso y ordenado. Mehdi observa la escena de cuclillas, al resguardo de una sombra. Delgado y con el rostro chupado, afirma que Israel es "como un cáncer que carcome Oriente Medio". Como la inmensa mayoría de los asistentes, cree que el acuerdo nuclear "fortalecerá a Irán y esto es lo que más temen los sionistas". El presidente, Hasan Rohani, responsable último del éxito de las negociaciones, no faltó a la manifestación, y cuando se encontraba rodeado de micrófonos, entonó una retórica muy al margen de la diplomacia: "Israel es el patrocinador del terrorismo. Solo con la unión y la resistencia de todos los musulmanes venceremos a los poderes hegemónicos". Un discurso hecho en casa, para los de casa.

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