Israel lucha por conservar memorias del Holocausto

Los israelíes están trabajando duro para mantener viva su memoria.


Esta es la semana de la conmemoración del Holocausto, 70 años después de que los aliados abrieron los campos de exterminio nazis, y encontraran el vórtice de seis millones de muertos judíos. Hoy menos de 100 mil sobrevivientes quedan. Los israelíes están trabajando duro para mantener viva su memoria.

Es difícil de comprender el horror y la destrucción de la máquina asesina nazi. Un tercio de los judíos del mundo fueron asesinados.

El dolor y las cicatrices se mantuvieron hasta las generaciones siguientes.

David Hershkovits podía oír a su madre que grita en su sueño mientras se quitaba la agonía: un soldado alemán la separaba de su propia madre, que murió en Auschwitz.

"Ella no habló sobre las cámaras de gas, porque ella no estuvo allí. Ella no habló sobre el hecho de que se estaban incinerando los cuerpos, porque ella no estuvo allí. Pero ella estuvo durante la separación, y esa separación nunca la dejó", relata Hershkovits.

La madre de Hershkovitz murió hace dos años. Pero a través de un curso de estudio de "Segunda Generación" en el centro de Israel, él está manteniendo su historia viva. El Instituto del Holocausto Shem Olam está educando a la gente como Hershkovitz para que cuenten sus historias cuando los sobrevivientes del Holocausto se hayan ido.

El director del instituto, Avraham Krieger, dice que muchos niños no hacen preguntas difíciles de sus padres.

"¿Cómo sus padres hacían frente a los cuestionamientos de culpa en esos momentos? ¿Cómo se conducían a través de los momentos difíciles de separación, de abandono, de decisiones difíciles? Ellos no pudieron hacer esto y al parecer, los padres no estaban en condiciones de responder", indica Krieger.

Mientras tanto, en Jerusalén, el Museo del Holocausto Yad Vashem cuenta más historias con muñecas y bocetos, en una exposición llamada "Niños en el Holocausto: Estrellas Sin un Cielo".

El oso de peluche de Inna Rennet Rehavi está en exhibición. Ella llevó el oso durante una escapada extraordinaria con su madre desde el vagón de tren que las llevaba a Auschwitz.

"Teddy ha durado más que yo y muchos otros. Él está más herido por la guerra que yo. Ya le falta una oreja y un brazo; pero fue un verdadero héroe", dice Rennet.

Cortesía de : Mundo Cristiano 

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